El viento
                            

El viento penetra fuertemente
llega silbando a mi escritorio
donde yo escribo este poema

se coloca detrás en mi espalda
mirando inquisitivamente
los versos que escribo

es de noche y solo existen
los movimientos de mi pensamiento
hacia los dedos

que se mueven ágiles
que vuelan

el viento silba detrás mío
mirando inquisitivamente
los versos que escribo

"estás cansado de vivir"
-me dice muy tranquilo

"éso me deja la lectura
de los versos que has escrito"

afuera de la habitación
el viento ruge con gran fuerza

y parece rodear
mi modesta morada

el viento ruge con gran fuerza

y yo escribo estos versos
no de alguien cansado
sino de alguien tranquilo

sereno en la noche
escribo estos versos

el viento se equivoca
y yo escribo tranquilo
sereno en la casa.

 

 

 

 

Edgar Altamirano