El gran Gatsby
                            

De repente, mientras escuchaba "El gran Gatsby"
un viento helado se apoderó de mí
detrás en mi espalda, yo me levanté angustiado
preguntando: ¿quién es?
Una imagen difusa parecía crear una sombra
en el piso de la estancia;
me acerqué angustiado preguntando: ¿quién es?
y algo como un viento frío atravesó mi pecho
para ir a refugiarse en el sofá de la sala
y yo aún pregunté aterrorizado: ¿quién es?
Nadie. nadie respondió a mi grito
toda la sala estaba helada
como una tumba
y me parecía no estar solo
sentí la presencia de cadáveres
moviéndose en la estancia;
a donde yo iba, ellos iban
rodeándome de un frío sepulcral
y yo apagué el casete del gran Gatsby,
me senté en mi sillón de piel
y con el viento helado en la espalda
los muertos moviéndose en la sala
a sus anchas, y con mi corazón aprisionado
con un terror helado todavía pregunté:
¿quién? ¿quién es?

 

 

 

Edgar Altamirano