Clases de arte
                            

Por las tardes suelo ir al taller de pintura,
a relajarme un poco, con el sol de frente
realizando algunos dibujos a lápiz
bajo la mirada incisiva del profesor de artes

Prefiero dibujar rostros con exceso de líneas
en el rostro, ensombrecidos por la poca luz
o el reflejo tardío de los focos, en el pasillo
de la Escuela de Artes, en la Universidad

en medio de sombras que llegan para ejercitar
la voz, las piernas, la mente, las emociones
las palabras ardientes que surgen de la ventana
donde jóvenes y viejos escriben poemas

yo suelo ir al taller de pintura, a relajarme un poco
bajo la mirada adusta del profesor de artes
que exige de nosotros más cuidado en el trabajo
nos tensa los nervios, exige detalles que

alteran los sentidos, el tiempo transcurre y
se termina la tarde, anochece pronto en estos
días del otoño, es de noche y no podemos
abandonar el taller sin terminar los dibujos.

 

 

 

 

Edgar Altamirano