Las leprosas    


Las leprosas del metro
son mujeres solas
no tienen amantes
la lepra se transmite
con la saliva de un beso;
a veces sus ojos
se carcomen de pena y dolor,
y no es fácil mirarlas
aún desde lejos;
ellas piden con angustia
una moneda o un cigarro
y caminan a solas
en los andenes del metro
y esconden los pedazos
de piel, en vendas muy sucias;
en los vagones se arropan
calmadas, es el único momento
en que parecen normales
el metro es para ellas
como una cuna de niños
que les mece de sueños
y palabras deseadas;
las mujeres solas suelen
soñar así; se piensan
con un esposo querido y
atento y algunos hijos felices;
ellas se creen que van al trabajo
y que volverán luego a casa
para preparar el almuerzo;
pero los trenes del metro
siempre dicen mentiras
y ellas lo saben.

 

 

Edgar Altamirano