El Culebro

Leonardo Alarcón, alias "El Culebro"
era un hombre de baja estatura
delgado como un fideo
pero sediento para el vino
como una esponja.

En la Universidad de la vida aprendió
a defenderse de quienes pretendían
hacerle daño;

trabajó como tinterillo y ganó muchos
pleitos a varios abogados

su despacho era una piedra grande
del tecorral de su propio domicilio

desde temprano ya estaba en el lugar
a la espera de sus clientes

su afición por el alcohol lo llevó muchas
veces a pasar la noche tras las rejas;

su soledad y los males provocados por
el alcohol terminaron por minar su salud

el genio y la figura, lo llevó hasta la sepultura.

 

 

 

Edgar Altamirano