El once de septiembre...
                            

El primer avión se hundía en el edificio alto
parecía un cuchillo entrando en mantequilla
su Volkswagen está mal de los frenos
el médico que está operando a su esposa
lo conocen como "cuchillos largos", es muy bueno;
"A su esposo lo encontramos sumamente angustiado"
la mujer se quitó las medias y el vestido
y se dispuso a lavar el patio;
el segundo avión parecía un puñal
penetrando en mantequilla derretida
allí dentro están cortando el vientre de mi esposa
una mujer guapa con vestido blanco y flores rojas
parada en el rellano de una puerta,
las mujeres y los hombres se desplazan como robots
la mujer termina de lavar el patio
"por favor, déle las medias y el vestido para que
se cambie"
tengo que ir por los chiquillos
mañana Luisito asistirá vestido de indígena al Colegio
y debo comprar el papel crepé para los adornos.
A propósito, no tienes algún amigo árabe?
El chico que me renta el piso es musulmán
"árabe-iraní" -corrijo, y me ha regalado una
edición sencilla de El Corán.
Un hombre se lanzó al vacío
la cámara persigue el vuelo de Ícaro
y no aparecen las alas, ¡no tiene alas!
los hombres no tienen alas
esta sopa de pollo sabe a nada;
las alas de pollo yo se las doy a los perros
tengo ronchas en las piernas, es por la anestesia
cuando salió la mujer del quirófano, parecía cadáver
esperaba que mi esposa hubiese muerto
"así quedaría por fin libre" -pensé.

 

 

Edgar Altamirano