Duele la vida
                            

Nos estamos mirando.
Tú, desde una vieja fotografía de 1910
yo, ahora en mi aposento
soy un escritor melancólico
tú, a la orilla de un tren repleto
de mujeres enfermas
miras con extrañeza;
es verdad
nuestros mundos son distintos
irreconciliables
pero estoy seguro
que simpatizamos,
tú deseas revisar mi entorno
yo soy un hombre muy extraño
en cambio
deseo entrar en tu mundo
atravesar la fotografía
y caminar juntos
agarrados de las manos.

 

Edgar Altamirano