El matrimonio                           


El matrimonio es la muerte del amor
así como de la rosa el aroma.

El rostro de un niño hambriento
el tiempo es la muerte de la vida.

Es la poesía el sentimiento más hondo
el significado de la existencia humana.

La cotidianeidad es la muerte de lo nuevo.
Y el deseo más profundo y auténtico
es la defensa de la vida.

Andar sin pausa, sin prisas, sin detenerse acaso
pero con emoción,
una emoción antaño contenida.

La vida es, claro está
la muerte de la muerte;
la vida es caminar sin detenerse.

El rostro de una dulce anciana envejecida
emocionados juntos
, llorando al límite.

Andar luego, en pos del horizonte,
donde la luz de las civilizaciones eternas
nos llama y seduce.

El matrimonio es el fin del amor
y la vida el fin de la muerte.
 

 

Edgar Altamirano