El suicidio


El suicido lento es como las cosas simples
de casa, desobedecer órdenes, romper reglas
no escritas, ingerir alimentos prohibidos
desvelarse, incurrir en pequeños abusos
como en juegos de niños, inconscientemente...

El deseo es un pecho de mujer jugoso y sano
maduro, desnudo en las manos de un pintor
un estilista, un mago, un amante, un tirano

El amor es entrega total, una soga en medio
de manos rasposas, resequedad y fiebre.

La salud es un bote de basura que se va
colmando poco a poco, durante la luz del día.

El suicidio es como las cosas simples, una paleta
helada, de cianuro, en nuestras manos.

 

 

Edgar Altamirano